Nos sentaremos juntos fente almar y de tu mano podré caminar

miércoles, 23 de marzo de 2011

Y desde entonces miro constantemente el reloj.

Yo no escogí enamorarme de ti, pero la primera vez que te besé nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo, y fue increíble.Y la hora exacta de ese beso,eran las doce y diez, y quité la pila del reloj para que se quedase la hora detenida para siempre, parada.El minuto exacto en el que me besaste está metido en un reloj, para siempre, y ya nunca sé que hora es,pero me da igual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario